miércoles, 9 de diciembre de 2015

Poda de frutales

La poda de los árboles frutales tiene como objetivo facilitar y acelerar su fructificación. Esta modifica las corrientes de savia y la disposición de las ramas. Para los árboles de semillas, cortaremos principalmente en período de descanso vegetativo (en invierno, cuando los árboles no tiene hojas), se trata de una poda en seco. Para los árboles de huesos, preferiremos es una poda en verde a finales de verano para permitir una mejor cicatrización.


Si el árbol frutal es demasiado vigoroso, tendrá tendencia a sólo fabricar madera y por lo tanto no frutos. Por el contrario, si el árbol está cubierto de frutas este morirá de agotamiento, para que toda la savia elaborada sirva para alimentar las frutas.


Poda de frutales


Podar un árbol frutal, es por tanto la búsqueda del equilibrio entre el vigor y la productividad de forma que obtengamos una producción óptima y perenne.
En los árboles de tallo (parra...) el arraigo es fuerte y el ramaje se extenderá para obtener frutos. La poda será por tanto moderada durante la juventud del árbol para permitir desarrollarse correctamente.

Hay que tener una mejor vegetación de las partes exteriores en relación con el centro, menos expuesta a la luz.
Selecciona las ramas fuertes para dar frutos. Poda por encima del brote orientado hacia el exterior. Estas ramas van entonces a dividirse y favorecer las más débiles.
Podemos moderadamente los 2 o 3 primeros años para terminar la formación iniciada en el vivero y después poda cada 5 años para mantener el árbol.

La primera fructificación consiguiente no se dará hasta unos 5 a 10 años según las especies.
En las zonas ajardinadas donde el arraigo del frutal es más débil, poda cada año.
En una palabra, busque siempre el equilibrio en las ramas pero también en el conjunto del árbol:
- Un árbol vigoroso no se debe podar demasiado para no debilitarlo
- Un árbol lleno de frutas se deberá podar más fuerte para recuperar el vigor de vegetación

Podar de árboles frutales paso a paso

Año 1
El año de la plantación, poda el rebrote (árbol de un año sin ramas) a 30 cm de altura, por encima de tres o cuatro ojos para que se provoque la ramificación. A medida que los brotes salgan vaya tutorizando los mismos.

Poda de frutales

Año 2
El año siguiente guarda 3 o 4 ojos sobre cada rama (los brotes ramificados) para así poder obtener la división con dos brotes más que ramificarán.

Poda de frutales

Año 3
Los años siguientes, los brazos obtenidos deben ser del mismo vigor. Levántalos simultáneamente podando por encima del ojo de cara (el brote que los mira) y sobre todo, todos a la misma altura.

Poda de frutales

No aumentes su altura de más de veinte centímetros cada una para favorecer la aparición de ramificaciones laterales que llevarán a la fructificación.

Consejos para podar árboles frutales

Para podar un árbol es prudente bien seguir los siguientes consejos:
- Podar únicamente las ramas muy jóvenes que cicatrizan bien en 2 o 3 años.
- Respetar el equilibrio de la forma del árbol.
- Podar en el buen momento al principio de la primavera (marzo abril) para una mejor cicatrización (lo cual no es el caso durante el invierno).

Poda de formación
La poda de formación que ha comenzado en el vivero debe ser a veces alargada sobre un periodo corto de 2 o 5 años.
Según el puerto natural del árbol, conserva siempre el eje central (la flecha principal) que debe guardar la predominancia de las otras ramas. Poda los brotes débiles de la base, a raíz del tronco hasta llegar a la altura del tronco sin ramas deseada (altura de la corona). Poda de modo que se asegure una disposición de las principales ramas en espiral alrededor del tronco. Talla aquellas que están demasiado cerca las unas de las otras (paralelas).
Si tienes una planta joven o de una semilla, deja desarrollar en el tallo principal y las ramas laterales durante dos o tres años. Las ramas laterales servirán de "tira - savia" y contribuirán al vigor del árbol y principalmente al engordar el tronco. Ciertas especies se desarrollan pero en mandado (avellano, laurel, árbol de Judas, lilas de verano ...) El primer año, selecciona el tallo más fuerte y suprime todos los demás brotes. Tutela y deje crecer la planta durante dos o tres años.

Poda de mantenimiento
Los años siguientes haga una poda de mantenimiento regular:
- Eliminar por supuesto la madera muerta o enferma.
- Elimina las ramas que crecen hacia el interior.
- Cortar los brotes verticales para dar predominancia al eje central.
- Quitar, si es necesario, los brotes verticales de la cepa en la base del árbol.

Será importante mantener un cierto equilibrio en el desarrollo de las ramas de la corona para no alterar la formación de la cabeza del árbol.
Atención: una mala poda es a menudo más nefasta para los árboles que la ausencia de mantenimiento. Cambia de punto de vista regularmente antes y durante la poda, para poder ver el árbol en su conjunto.

Puedes conocer más información sobre los árboles frutales en la siguiente página 

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