Alguna vez hemos pensado el tiempo de descomposición de la basura?
Bajo condiciones ambientales naturales, como el sol o la lluvia, y la acción agentes biológicos, como plantas, animales, microorganismos y hongos, las sustancias se descomponen en los elementos químicos que los conforman.
La velocidad de la bio degradación depende de varios factores: la estabilidad que presenta las moléculas que lo conforman, el medio en el que se encuentra por la disponibilidad para los agentes biológicos, etc. Es por ello que la estimación del periodo de desintegración puede variar notablemente.
La mayoría de los productos que utilizamos, por su lenta degradación, afectarán a las generaciones venideras…
LA IMPORTANCIA DE RECICLAR
Todo el mundo habla de la importancia de reciclar, pero ¿por qué? A
continuación tienes múltiples razones que no dejan lugar a la duda:
1. Reciclando ahorras dinero
No separar cuesta dinero.
Los residuos mezclados (el contenedor gris) deben ser gestionados por
los ayuntamientos, que deben hacerse cargo del coste de la recogida,
transporte y tratamiento de los mismos. Los costes municipales de la recogida,
transporte y tratamiento de los residuos “todo en uno” o mezclados
suponen una parte importante de los presupuestos anuales de nuestro
ayuntamiento. Cuanto más mezclemos nuestros residuos más dinero tendrán
que dedicar a recogerlos (dinero que se quitará de otras partidas:
educación, asistencia social, parques, etc.) Los ciudadanos pagamos una parte de la
recogida de los residuos mezclados a través de las “Tasas o impuestos
municipales de basuras”. Cuanto más mezclemos nuestros residuos más
subirán estas tasas para poder hacer frente al alto coste que les supone
a los ayuntamientos.
Separar y reciclar es gratis.
Según la Ley 11/97 de Envases y Residuos de Envases, los fabricantes
deben hacerse cargo de los residuos separados en los contenedores verde,
azul y amarillo. Por lo tanto, deben costear todo el ciclo del
reciclaje: la recogida, el transporte, la clasificación y el reciclaje
de los mismos.
2. Reciclar genera empleo.
El reciclaje de los residuos crea diez
veces más puestos de trabajo que su eliminación en el vertedero
3. Reciclar evita vertederos.
Como la mayoría de los residuos se pueden
reciclar, muy pocos residuos acabarían enterrados en un vertedero, por
lo que se alarga de forma muy importante la vida útil de Zonzamas.
Además, evitamos que se cree un nuevo vertedero en la isla.
4. Ahorra energía y agua
con respecto a la fabricación de productos sin materiales reciclados
5. Consume menos recursos naturales
ahorramos madera, quemamos menos petróleo, extraemos menos metales, etc.
6. Reduce la contaminación
atmosférica, la emisión de CO2 y la contaminación del suelo y del mar
Resistencia a la Degradación Ambiental
1 a 6 meses La
fruta caída en otoño, primavera o verano en poco
más de un mes como consecuencia de la acción de hongos y bacterias a
temperaturas adecuadas. Sin embargo, en invierno o en zonas elevadas, la
fruta, por estar compuesta esencialmente de agua celulosa y azúcar,
puede persistir hasta medio año como consecuencia de las bajas
temperaturas.
2 a 5 meses Los
cupones de la compra necesitan entre 2 y 5 meses
para que la lluvia, el sol y el viento lo degraden en celulosa y
anilinas. La biodegradación sucede rápidamente gracias a la acción de
organismos existentes en el suelo como los hongos o las bacterias, que
inciden sobre el material vegetal, la celulosa. Sin embargo, los
billetes de transporte, que tienen una banda magnética, tardan más
tiempo en degradarse.
1 año El
papel está compuesto básicamente por material
orgánico, la celulosa, con lo que bajo la acción de hongos y bacterias
se descompone avivadamente, integrándose sus componentes orgánicos en el
suelo.
1 a 2 años Una
colilla de cigarrillo con filtro, bajo la acción de
los rayos solares, puede emplear hasta dos años en desaparecer. El
filtro es de acetato de celulosa y las bacterias del suelo,
especializadas en descomponer materia orgánica, no pueden afectarla
inicialmente. Si se encuentra en agua, la desintegración es más rápida,
pero bastante más contaminante.
5 años Un
trozo de chicle requiere cinco años para deshacerse.
Por acción del oxígeno del ambiente, se convierte en un material
superduro que con el tiempo empieza a resquebrajarse hasta desaparecer
.El chicle es una mezcla de gomas de resinas naturales, sintéticas,
azúcar, aromatizantes y colorantes, por lo que degradado casi no deja
rastros.
Diez años es el tiempo que tarda la naturaleza en
trasformar una lata refresco en óxido de hierro, al contar con un
espesor de dos décimas de milímetro de acero recubierto de barniz y de
estaño. Una vez ya está oxidado, la lluvia y la humedad emplearán otros
cuarenta años en descomponerlo totalmente. Un objeto de aluminio puro,
abandonado al aire libre, podría durar una centena de años ante de
convertirse en polvo.
100 años Los
mecheros o encendedores están realizados en acero y
plástico. El acero, expuesto al aire libre, requiere de unos cincuenta
años en degradarse mientras que el plástico necesita unos cien años.
Los
envases tetra-brik están compuestos por tres capas
superpuestas: una cartulina (celulosa) que supone el 75%, otra de
polietileno que supone el 20% y la última de aluminio. La celulosa, si
está libre, desaparece en poco más de 1 año, el aluminio puede emplear
unos cien años. Sin embargo el polietileno puede necesitar unos cien
años.
200 años Las
zapatillas están compuestas por cuero, tela, goma y
en algunos casos, espumas sintéticas. Por eso tienen varias etapas de
degradación. Lo primero que desaparece son las partes orgánicas de tela o
cuero. Sin embargo, su interior no puede ser degradado, simplemente se
reduce a moléculas más simples.
400 años Las
bolsas de plástico realizadas en polietileno de
baja densidad pueden tardar de 100 a 400 años en degradarse, dependiendo
de su espesor y densidad y de las condiciones climatológicas y
ambientales. El gran problema es que el plástico, en su proceso de
degradación, origina partículas microscópicas que son liberadas al medio
ambiente (contaminación blanca) introduciéndose en la cadena
alimentaria. Algunas empresas añaden películas al polietileno que poseen
un catalizador para acelerar su degradación.
100 a 1.000 años Las
botellas de plástico son las más rebeldes a la hora
de transformarse. Al aire libre pierden su tonicidad, se fragmentan y
se dispersan. Enterradas, duran más. La mayoría está hecha de
tereftalato de polietileno (PETE), un material difícil de descomponer ya
que los microorganismos no tienen mecanismos para atacarlos.
1.000 años Los
vasos desechables de polipropileno (empleados por
las compañías de fast-food) en las contaminan menos que los de
poliestireno, material utilizado en el embalaje de electrodomésticos. El
plástico queda reducido a moléculas sintéticas, invisibles pero que
siempre estarán presentes en el medio ambiente.
Más de 1.000 años Las
pilas poseen elementos extremadamente contaminantes
y que no se degradan totalmente, como el mercurio, el cinc, el cromo,
el arsénico, el plomo o el cadmio. A los 50 años se inicia su
degradación, pero seguirán teniendo una carga tóxica durante más de mil
años. El mercurio es el metal más nocivo. En contacto con agua produce
metil-mercurio, compuesto que se concentra en las cadenas alimentarias
produciendo graves desórdenes del sistema nervioso en los seres vivos.
Según estudios especializados, una micro pila de mercurio, puede llegar a
contaminar 600.000 litros de agua, una de zinc-aire 12.000 litros, una
de óxido de plata 14.000 litros y una pila común 3.000 litros.
4.000 años La
botella de vidrio, en cualquiera de sus formatos, es
un objeto muy resistente. Aunque es frágil porque se rompe fácilmente,
para los componentes naturales del suelo es una tarea titánica
degradarla. Formada por arena y carbonatos de sodio y de calcio, es
reciclable en un 100 %…